De todas formas aquí les presento la segunda parte de dicha confesión.

Loeb fue él que empleando su fuerza y un martillo dió muerte al joven Franks, una vez concretado este acto se dirigió al desierto de Hegewish y desfiguró el cadáver con ácido. Terminado tal proceso, hecho el cuerpo a una acequia pensando que se iba a hundir para siempre.
